
El gobierno, la patronal y la dirección de CCOO y UGT están negociando una nueva reforma laboral y una reforma de pensiones, en lo que denominan“diálogo social” iniciado en julio de 2004. .
El objetivo ahora es conseguir una reforma laboral pactada antes del otoño, al estilo de la que se firmó en el 97. Después vendrán las pensiones y, como en los acuerdos anteriores, nada bueno se deslumbra en el horizonte para l@s en trabajador@s después de esta negociación.
El secretario general de CEOE, José María Lacasa, priorizó, la necesidad de abordar reformas estructurales, entre ellas la reforma laboral, incluso “por encima de temas como la rebaja de cotizaciones sociales”, que siguió insistiendo en que debería llegar a los cinco puntos, frente al recorte de 1,5 puntos ofrecido por el Gobierno.

Primero: abaratar el despido por la vía de generalizar a todos los trabajadores el contrato indefinido de 33 días y 24 mensualidades de indemnización por despido improcedente, aceptado por CCOO y UGT en el 97, en lugar de los 45 días y 42 mensualidades del contrato indefinido ordinario (estadísticamente, más de la mitad de los nuevos contratos indefinidos son de esta última modalidad).
Segundo: ampliar el período de prueba de los contratos indefinidos, actualmente entre 3 y 6 meses.
Tercero: rebajar las cotizaciones patronales por desempleo a los contratos indefinidos.
Cuarto: aumentar las bonificaciones de las cuotas patronales a la Seguridad Social, pasando de los 2 años actuales a cuatro, y generalizándolas a todos los contratos indefinidos.
Las dos primeras propuestas (despido más barato, más tiempo a prueba) son claramente un nuevo ataque a derechos de los trabajadores, un nuevo avance en la precarización del empleo indefinido, en línea con las aspiraciones de la CEOE y con las recomendaciones hechas por el servicio de estudios del BBVA, la UE, el FMI y la OCDE. Por su parte, la rebaja de las cotizaciones patronales al desempleo y a la Seguridad Social son un nuevo trasvase masivo de salario indirecto y diferido de los trabajadores hacia el capital (¿qué otra cosa son las cotizaciones patronales sino una parte del salario del trabajador retenido por el empresario para situaciones de baja, desempleo o la futura pensión?). No por casualidad, la rebaja generalizada de las cotizaciones patronales es una vieja y permanente reivindicación empresarial.
Las pretensiones de la patronal: despido más barato, empleo más precario, menos cotizaciones sociales empresariales
Por otro lado, el documento de la patronal propone iniciar una "segunda fase de negociación" de reformas estructurales a partir del próximo 1 de septiembre, que abarquen la contratación, la flexibilidad interna de las empresas, la reforma de la negociación colectiva, la fiscalidad o el modelo energético.
Así, la patronal considera necesario negociar tras el verano "escenarios de creación de empleo, siendo un objetivo perseguible que además el empleo sea lo más estable posible", así como "el control de costes laborales directos e indirectos", aunque precisa que "la garantía de contar con mecanismos de adaptación es aún más importante".
Además, proponen ahondar en "mecanismos alternativos de flexibilidad como el tiempo parcial", que consideran "esencial" para la generación de empleo y que, a su juicio, "debería aumentar en un 50% sobre los parámetros actuales".
También desde el 1 de septiembre, la CEOE propone abordar la reforma de la negociación colectiva, negociar la mejora de la flexibilidad interna de las empresas, así como tratar la simplificación de los procedimientos administrativos en materia laboral, o la supresión de alguno de ellos.
Entre otras reclamaciones, destaca una rebaja de cinco puntos en el Impuesto sobre Sociedades para empresas de menos de 25 trabajadores y un volumen de ventas inferior a los 5 millones de euros, "sin ninguna limitación".
Asimismo, demandan que, simultáneamente a la mejora de los Servicios Públicos de Empleo, "debe intensificarse la colaboración de los servicios privados". Además, instan a que en los EREs de suspensión temporal de los contratos se extienda la bonificación al 100% de las cotizaciones empresariales, durante un periodo máximo de 240 días.
En materia de absentismo laboral, la CEOE propone la supresión de la obligación empresarial del pago de la prestación de baja por enfermedad entre el cuarto y el decimoquinto día.

Por todo lo expuesto, pienso que hay que prepararse para otra vuelta de tuerca…
He visto por ahí una iniciativa, de IU que consiste en "bombardear" vía e-mail lo que son interesantes propuestas del tipo mandar un mensaje del tipo:
“La CEOE pide reducir las cotizaciones a la S. Social.
Dato: Salario medio declarado por los empresarios en 2006, 13.000 euros año. Declarado por los trabajadores 20.000 euros año.
De verdad ¿ganan menos los empresarios que los trabajadores o es que defraudan más a hacienda? Reivindiquemos a Zapatero, a CCOO y a UGT que no se ceda ante la CEOE con un mensaje que podía ser: No al recorte de cotizaciones a la S. Social”.
Y mandarlo con asunto: “NO AL RECORTE DE COTIZACIONES A LA SEGURIDAD SOCIAL”. A las Las direcciones de correo: Presidencia del gobierno: jlrzapatero@presidencia.gob.es; UGT:tsanchez@cec.ugt.org ; CCOO: sgeneral@ccoo.es.

1 comentario:
Primo, te dejo el URL de mi Blog http://www.historianecdotica.blogspot.com/
Por cierto, muy bueno tu blog, me pasaré a menudo para contemplarlo y leerlo.
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